Hola, para la próxima clase traer estos dos textos que siguen. Podés copiarlos o imprimirlos.
Nos vemos el martes
La tela de Penélope o quién engaña a quién
(Augusto Monterroso)
Hace muchos años
vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio
era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo
único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual
pudo pasar sola largas temporadas.
Dice la leyenda que en cada ocasión en que Ulises con su astucia
observaba que a pesar de sus prohibiciones ella se disponía una vez más a
iniciar uno de sus interminables tejidos, se le podía ver por las noches
preparando a hurtadillas sus botas y una buena barca, hasta que sin decirle
nada se iba a recorrer el mundo y a buscarse a sí mismo.
De esta
manera ella conseguía mantenerlo alejado mientras coqueteaba con sus
pretendientes, haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que
Ulises viajaba mientras ella tejía, como pudo haber imaginado Homero, que, como
se sabe, a veces dormía y no se daba cuenta de nada.
Ítaca, Kavafis
Si vas a emprender viaje hacia Ítaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrígones y a Cíclopes o al airado
Poseidón nunca temas:
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia la emoción
de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrígones ni a Cíclopes, ni al fiero Poseidón
hallarás nunca
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien los pone ante ti.
Pide que tu camino sea largo,
que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer felizmente arribes
a bahías nunca vistas.
Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta,
mas no apresures el viaje,
mejor que se extienda largos años,
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te regaló un hermoso viaje,
sin ella el camino no hubieras emprendido,
mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres, no te engañaría Ítaca.
Rico en saber y en vida como has vuelto
comprenderás ya que significan la Ítacas.
Konstantin Kavafis