domingo, 27 de agosto de 2017

CATEGORÍAS DE ANÁLISIS LITERARIO

CATEGORÍAS DE ANÁLISIS LITERARIO

Monólogo interior. Fluir de la conciencia. Soliloquio
Son técnicas narrativas que revelan los pensamientos de los personajes de forma tal que parecen no estar controlados por el autor. Su propósito es el de mostrar los sentimientos y emociones más íntimos del personaje en el mismo instante en que se producen, consciente e inconscientemente.

MONÓLOGO INTERIOR: Cuando este caos interior de lo siente o piensa el personaje al menos presenta una sintaxis y una puntuación, estamos en presencia de un monólogo interior.
 
Ejemplo   
 "Secretos en las esquinas. De puntillas en chinelas por miedo de que se despierte. Luego preparándolo. Sacándolo. Maruja y la señora Fleming haciendo la cama. Nunca se sabe quién lo manipulará a uno cuando esté muerto. Lavado y champú. Creo que cortan las uñas y el cabello". (Fragmento de Ulises, de James Joyce.)

FLUIR DE LA CONCIENCIA: Cuando esta escritura automática es tan delirante que incluso carece de puntuación e incurre en errores ortográficos, se trata de un fluir de la conciencia

Ejemplo de fluir de la conciencia:  .
 "No me gusta estar tan cerca del andén me da miedo pasarme de la raya amarilla un pancho un salchipapa me clavaría a esta hora salchipapa no sabía que se decía así un chico  me dijo el otro día creí que era el nombre de una comida onda sopa paraguaya o algo así porque le dicen sopa y qué tiene de sopa nada es pura masa no hay líquido el gordo ese se está matando con ese pancho y yo acá ahí viene el subte odio cuando hay tanta gente que tengo miedo de que se me quede el zapato en el hueco Florencia me dijo que un día le quedó la zapatilla en av. de Mayo y todos pasaban qué desesperación un cierre negro atravesando el muslo qué raro ah es chino los chinos usan una ropa re cool está bueno el chino  

El soliloquio
Es la técnica por la cual el mismo personaje, y no el narrador, es el que   desarrolla su reflexión, es decir, se convierte en oyente de su propio discurso; se diferencia del monólogo interior en que es verbalizado, (hablado). El hablante se dirige a un tú, Es mucho más organizado y lógico. Conserva totalmente la estructura sintáctica y los signos de puntuación.
Un soliloquio es el discurso que una persona tiene consigo misma, con una cosa, o con un ser incapaz de hablar, con el objeto de poder exteriorizar sus sentimientos o forma de pensar.

Ejemplo de soliloquio:
Este camión va muy lento si no se apresura seguramente llegaré tarde a clase y el profesor no me va a dejar entrar. Lo malo es que no es la primera falta y si sigo así voy a reprobar por inasistencias, que ni siquiera son mi culpa.
Me levanté muy temprano y salí con buen tiempo, pero ahora este chofer quiere ir esperando a todos a los que se les hace tarde para llevarlos y no tiene atención por los que sí nos levantamos temprano.
Ahora tengo que pensar qué excusa le doy a profesor para que me deje entrar, yo creo que ando llegando como a las 8:15, si el chofer no se atrasa más, así que no será muy tarde pero ya el pretexto del camión no puedo decirlo, ya que lo usé la semana pasada que sí me levanté tarde.
Tiene que ser un pretexto convincente.  ¿Qué estoy enfermo del estómago? No, no me la va a creer tampoco. ¿Que mi papá me entretuvo con unas cosas que quería que le ayudara? Podría ser, eso o algo por el estilo. Bueno, parece que ya va más rápido el camión y sí voy a llegar a tiempo.

Estos tipos de técnicas narrativas suelen ser de gran utilidad,  ya que muchas veces al poner en voz alta lo que un personaje está sintiendo o pensando, el lector está más cerca del personaje sin la mediación de un narrador entre el personaje y el lector
 .
Observación: pueden copiar o imprimir las definiciones. No es necesario que copien los ejemplos, los puse en el apunte sólo para que puedan entender mejor los conceptos.
Las definiciones sí tienen que estar en la carpeta.


sábado, 26 de agosto de 2017

EL OTRO YO, Mario Benedetti

EL OTRO YO, Mario Benedetti 




1. ¿Cómo era Armando?   ¿Por qué no era del todo corriente? ¿Por qué no le gustaba su otro yo?
2. ¿Por qué se suicidó su otro yo?
3. Este cuento desarrolla la temática  de “ El doble” muy presente en la literatura y en el cine. ¿Conocés algún texto o película que desarrolle esta temática? ¿De qué manera se relacionan los dobles en ese texto o película?
4 ¿Cuáles de estos temas te parecen que son los más importantes en cuento de Benedetti?
·         Lucha de dos personalidades contrarias dentro de uno mismo
·         La aceptación del otro que uno lleva en sí mismo
·         La vulgaridad
·         La melancolía
5. ¿Hay saltos temporales o el tiempo es cronológico? Subrayar algunos ejemplos que justifiquen tu respuesta.
6 a). ¿Qué modo verbal predomina en todo el cuento?    B)¿Qué tiempo verbal predomina en el 1° párrafo?    C)¿En qué párrafo cambia al P.P.S?
7. Indica los accidentes verbales de estos verbos del cuento. Luego explica porqué se usó ese tiempo en este texto.
VERBO
MODO
TIEMPO
PERSONA
NÚMERO
Leía




encendió




Había llevado






jueves, 10 de agosto de 2017

LA FIESTA AJENA, L.Hecker

HEKER, Liliana: La fiesta ajena

Nomás llegó, fue a la cocina a ver si estaba el mono. Estaba y eso la tranquilizó: no le hubiera gustado nada tener que darle la razón a su madre. ¿Monos en un cumpleaños?, le había dicho; ¡por favor! Vos sí que te creés todas las pavadas que te dicen. Estaba enojada pero no era por el mono, pensó la chica: era por el cumpleaños.
—No me gusta que vayas —le había dicho—. Es una fiesta de ricos.
—Los ricos también se van al cielo—dijo la chica, que aprendía religión en el colegio.
—Qué cielo ni cielo —dijo la madre—. Lo que pasa es que a usted, m'hijita, le gusta cagar más arriba del culo.
A la chica no le parecía nada bien la manera de hablar de su madre: ella tenía nueve años y era una de las mejores alumnas de su grado.
—Yo voy a ir porque estoy invitada —dijo—. Y estoy invitada porque Luciana es mi amiga. Y se acabó.
—Ah, sí, tu amiga —dijo la madre. Hizo una pau­sa—. Oíme, Rosaura —dijo por fin—, ésa no es tu amiga. ¿Sabés lo que sos vos para todos ellos? Sos la hija de la sirvienta, nada más.
Rosaura parpadeó con energía: no iba a llorar.
—Callate —gritó—. Qué vas a saber vos lo que es ser amiga.
Ella iba casi todas las tardes a la casa de Luciana y preparaban juntas los deberes mientras su madre hacía la limpieza. Tomaban la leche en la cocina y se contaban secretos. A Rosaura le gustaba enormemente todo lo que había en esa casa. Y la gente también le gustaba.
—Yo voy a ir porque va a ser la fiesta más hermosa del mundo, Luciana me lo dijo. Va a venir un mago y va a traer un mono y todo.
La madre giró el cuerpo para mirarla bien y ampulosamente apoyó las manos en las caderas.
—¿Monos en un cumpleaños? —dijo—. ¡Por favor! Vos sí que te creés todas las pavadas que te dicen.
Rosaura se ofendió mucho. Además le parecía mal que su madre acusara a las personas de mentirosas simplemente porque eran ricas. Ella también quería ser rica, ¿qué?, si un día llegaba a vivir en un hermoso palacio, ¿su madre no la iba a querer tampoco a ella? Se sintió muy triste. Deseaba ir a esa fiesta más que nada en el mundo.
—Si no voy me muero —murmuró, casi sin mover los labios.
Y no estaba muy segura de que se hubiera oído, pero lo cierto es que la mañana de la fiesta descubrió que su madre le había almidonado el vestido de Navidad. Y a la tarde, después que le lavó la cabeza, le enjuagó el pelo con vinagre de manzanas para que le quedara bien brillante. Antes de salir Rosaura se miró en el espejo, con el vestido blanco y el pelo brillándole, y se vio lindísima.
La señora Inés también pareció notarlo. Apenas la vio entrar, le dijo:
—Qué linda estás hoy, Rosaura.
Ella, con las manos, impartió un ligero balanceo a su pollera almidonada: entró a la fiesta con paso firme. Saludó a Luciana y le preguntó por el mono. Luciana puso cara de conspiradora; acercó su boca a la oreja de Rosaura.
—Está en la cocina —le susurró en la oreja—. Pero no se lo digas a nadie porque es un secreto.
Rosaura quiso verificarlo. Sigilosamente entró en la cocina y lo vio. Estaba meditando en su jaula. Tan cómico que la chica se quedó un buen rato mirándolo y después, cada tanto, abandonaba a escondidas la fiesta e iba a verlo. Era la única que tenía permiso para entrar en la cocina, la señora Inés se lo había dicho: 'Vos sí pero ningún otro, son muy revoltosos, capaz que rompen algo". Rosaura, en cambio, no rompió nada. Ni siquiera tuvo problemas con la jarra de naranjada, cuando la llevó desde la cocina al comedor. La sostuvo con mucho cuidado y no volcó ni una gota. Eso que la señora Inés le había dicho: "¿Te parece que vas a poder con esa jarra tan grande?". Y claro que iba a poder: no era de manteca, como otras. De manteca era la rubia del moño en la cabeza. Apenas la vio, la del moño le dijo:
—¿Y vos quién sos?
—Soy amiga de Luciana —dijo Rosaura.
—No —dijo la del moño—, vos no sos amiga de Luciana porque yo soy la prima y conozco a todas sus amigas. Y a vos no te conozco.
—Y a mí qué me importa —dijo Rosaura—, yo vengo todas las tardes con mi mamá y hacemos los deberes juntas.
—¿Vos y tu mamá hacen los deberes juntas? —dijo la del moño, con una risita.
— Yo y Luciana hacemos los deberes juntas —dijo Rosaura, muy seria.
La del moño se encogió de hombros.
—Eso no es ser amiga —dijo—. ¿Vas al colegio con ella?
—No.
—¿Y entonces de dónde la conocés? —dijo la del moño, que empezaba a impacientarse.
Rosaura se acordaba perfectamente de las palabras de su madre. Respiró hondo:
—Soy la hija de la empleada —dijo.
Su madre se lo había dicho bien claro: Si alguno te pregunta, vos le decís que sos la hija de la empleada, y listo. También le había dicho que tenía que agregar: y a mucha honra. Pero Rosaura pensó que nunca en su vida se iba a animar a decir algo así.
—Qué empleada—dijo la del moño—. ¿Vende cosas en una tienda?
—No —dijo Rosaura con rabia—, mi mamá no vende nada, para que sepas.
—¿Y entonces cómo es empleada? —dijo la del moño.
Pero en ese momento se acercó la señora Inés haciendo shh shh, y le dijo a Rosaura si no la podía ayudar a servir las salchichitas, ella que conocía la casa mejor que nadie.
—Viste —le dijo Rosaura a la del moño, y con disimu­lo le pateó un tobillo.
Fuera de la del moño todos los chicos le encantaron. La que más le gustaba era Luciana, con su corona de oro; después los varones. Ella salió primera en la carrera de embolsados y en la mancha agachada nadie la pudo agarrar. Cuando los dividieron en equipos para jugar al delegado, todos los varones pedían a gritos que la pusieran en su equipo. A Rosaura le pareció que nunca en su vida había sido tan feliz.
Pero faltaba lo mejor. Lo mejor vino después que Luciana apagó las velitas. Primero, la torta: la señora Inés le había pedido que la ayudara a servir la torta y Rosaura se divirtió muchísimo porque todos los chicos se le vinieron encima y le gritaban "a mí, a mí". Rosaura se acordó de una historia donde había una reina que tenía derecho de vida y muerte sobre sus súbditos. Siempre le había gustado eso de tener derecho de vida y muerte. A Luciana y a los varones les dio los pedazos más grandes, y a la del moño una tajadita que daba lástima.
Después de la torta llegó el mago. Era muy flaco y tenía una capa roja. Y era mago de verdad. Desanudaba pañuelos con un solo soplo y enhebraba argollas que no estaban cortadas por ninguna parte. Adivinaba las cartas y el mono era el ayudante. Era muy raro el mago: al mono lo llamaba socio. "A ver, socio, dé vuelta una carta", le decía. "No se me escape, socio, que estamos en horario de trabajo".
La prueba final era la más emocionante. Un chico tenía que sostener al mono en brazos y el mago lo iba a ha­cer desaparecer.
—¿Al chico? —gritaron todos.
—¡Al mono! —gritó el mago.
Rosaura pensó que ésta era la fiesta más divertida del mundo.
El mago llamó a un gordito, pero el gordito se asustó enseguida y dejó caer al mono. El mago lo levantó con mucho cuidado, le dijo algo en secreto, y el mono hizo que sí con la cabeza.
—No hay que ser tan timorato, compañero —le dijo el mago al gordito.
—¿Qué es timorato? —dijo el gordito.
El mago giró la cabeza hacia uno y otro lado, como para comprobar que no había espías.
—Cagón —dijo—. Vaya a sentarse, compañero.
Después fue mirando, una por una, las caras de todos. A Rosaura le palpitaba el corazón.
—A ver, la de los ojos de mora —dijo el mago. Y to­dos vieron cómo la señalaba a ella.
No tuvo miedo. Ni con el mono en brazos, ni cuando el mago hizo desaparecer al mono, ni al final, cuando el mago hizo ondular su capa roja sobre la cabeza de Rosaura, dijo las palabras mágicas... y el mono apareció otra vez allí, lo más contento, entre sus brazos. Todos los chicos aplaudieron a rabiar. Y antes de que Rosaura volviera a su asiento, el mago le dijo:
—Muchas gracias, señorita condesa.
Eso le gustó tanto que un rato después, cuando su madre vino a buscarla, fue lo primero que le contó.
—Yo lo ayudé al mago y el mago me dijo: "muchas gracias, señorita condesa".
Fue bastante raro porque, hasta ese momento, Rosaura había creído que estaba enojada con su madre. Todo el tiempo había pensado que le iba a decir: "Viste que no era mentira lo del mono". Pero no. Estaba contenta, así que le contó lo del mago.
Su madre le dio un coscorrón y le dijo:
—Mírenla a la condesa.
Pero se veía que también estaba contenta.
Y ahora estaban las dos en el hall porque un momen­to antes la señora Inés, muy sonriente, había dicho: "Espérenme un momentito".
Ahí la madre pareció preocupada.
—¿Qué pasa? —le preguntó a Rosaura.
—Y qué va a pasar —le dijo Rosaura—. Que fue a buscar los regalos para los que nos vamos.
Le señaló al gordito y a una chica de trenzas, que también esperaban en el hall al lado de sus madres. Y le explicó cómo era el asunto de los regalos. Lo sabía bien porque había estado observando a los que se iban antes. Cuando se iba una chica, la señora Inés le regalaba una pulsera. Cuando se iba un chico, le regalaba un yo-yo. A Rosaura le gustaba más el yo-yo porque tenía chispas, pero eso no se lo contó a su madre. Capaz que le decía: "Y entonces, ¿por qué no le pedís el yo-yo, pedazo de sonsa?". Era así su madre. Rosaura no tenía ganas de explicarle que le daba vergüenza ser la única distinta. En cambio le dijo: —Yo fui la mejor de la fiesta.
Y no habló más porque la señora Inés acababa de entrar en el hall con una bolsa celeste y una bolsa rosa.
Primero se acercó al gordito, le dio un yo-yo que había sacado de la bolsa celeste, y el gordito se fue con su mamá. Después se acercó a la de trenzas, le dio una pulsera que había sacado de la bolsa rosa, y la de trenzas se fue con su mamá.
Después se acercó a donde estaban ella y su madre. Tenía una sonrisa muy grande y eso le gustó a Rosaura. La señora Inés la miró, después miró a la madre, y dijo algo que a Rosaura la llenó de orgullo. Dijo:
—Qué hija que se mandó, Herminia. Por un momento, Rosaura pensó que a ella le iba a hacer los dos regalos: la pulsera y el yo-yo. Cuando la señora Inés inició el ademán de buscar algo, ella también inició el movimiento de adelantar el brazo. Pero no llegó a completar ese movimiento.
Porque la señora Inés no buscó nada en la bolsa celeste, ni buscó nada en la bolsa rosa. Buscó algo en su cartera.
En su mano aparecieron dos billetes. —Esto te lo ganaste en buena ley—dijo, extendiendo la mano—. Gracias por todo, querida.
Ahora Rosaura tenía los brazos muy rígidos, pegados al cuerpo, y sintió que la mano de su madre se apoyaba sobre su hombro. Instintivamente se apretó contra el cuerpo de su madre. Nada más. Salvo su mirada. Su mirada fría, fija en la cara de la señora Inés.
La señora Inés, inmóvil, seguía con la mano exten­dida. Como si no se animara a retirarla. Como si la perturbación más leve pudiera desbaratar este delicado equilibrio.
.
LILIANA HEKER

 


martes, 20 de junio de 2017

PROGRAMA PREVIOS 2016

PROGRAMA 1° AÑO

UNIDAD 1      Género narrativo

Ámbito de la literatura
Concepto de Literatura. Textos literarios y no literarios. Tramas textuales . Géneros literarios. El género narrativo.  . El mito. Mito y leyenda.
El cuento moderno. La literatura realista.  
 Herramientas de la lengua: Clases de palabras.  Uso de conectores en la narración.     



UNIDAD 2    Seguir un género:     El fantástico y sus variantes en  la literatura

Ámbito de la literatura
El género fantástico y sus variantes en la literatura: el relato de terror. El gótico.  Categorías de análisis literario.  .
La minificción. Estrategias narrativas
  
Herramientas de la lengua:   Uso de los verbos en la narración
   El diálogo en la narración  .

La oración simple: el sujeto: modificadores. El sujeto elidido. Ambigüedad sintáctica y semántica.  
  


UNIDAD 3       El género dramático

Ámbito de la Literatura:
El texto teatral. Características. Estructura dramática. Acción. Personajes. Diálogo. Monólogo. Conflicto.
Connotación y denotación. El lenguaje poético.  Figuras retóricas. Verso y prosa
   discurso directo; focalización de
 .
Herramientas de la lengua:
El predicado verbal .. Voz activa y voz pasiva.

 .  

jueves, 25 de mayo de 2017

CLAVES PARA LA ESCRITURA

  CLAVES PARA LA ESCRITURA:  Diana Morales

Diferencias entre los tiempos narrativos Cuando nos enfrentamos a una historia, tenemos que tomar una serie de decisiones al empezar a escribirla, una vez tenemos claro qué queremos contar. Son cuestiones que aparentemente no son tan importantes como el final del relato o la novela, pero, sin embargo, pueden marcar la narración entera: ¿Desde qué punto de vista contaré la historia, desde uno de los personajes, desde fuera, desde una voz que lo conoce todo? ¿Con qué tono habla esa voz: irónico, épico, melancólico, frío, cínico, lírico…?
 Otra de las decisiones que tenemos que tomar es en qué tiempo narrativo vamos a contar nuestra historia, y es la que vamos a tratar hoy aquí.
Estas son las principales opciones que tenemos: presente y pasado (o pasados). Y antes que nada, una aclaración: no hay un tiempo narrativo mejor ni peor que otro. Se trata de elecciones que pueden cambiar el tono y el ritmo de la historia que contamos, pero elegir un tiempo presente o pasado no es algo que matemáticamente vaya a ser un “error” para un libro. Es sólo una elección que nos puede dar ventajas y que tiene sus inconvenientes.

Escribir en tiempo narrativo presente: 
Nos encontramos con  novelas narradas en tiempo presente, en las que la acción va sucediendo a la par que se cuenta. Es por ello por lo que a este tiempo narrativo se le llama narración simultánea.
Cuando narramos en este tiempo, los verbos de acción están, por supuesto, en presente, y los pensamientos van surgiendo al mismo tiempo que todo ocurre, en lo que se conoce como corriente de conciencia. Escribir en presente es una opción relativamente moderna que en su momento (con la publicación de “El amante” de Marguerite Duras, “El extranjero” de Camus y el surgimiento de la corriente “Nouveau Roman”) resultó rompedora y chocante. Así comienza “El extranjero”:
“Hoy, mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé”.
Sin embargo, hoy en día es cada vez más común. Sobre todo en ciencia-ficción y en novela juvenil. Por ejemplo, en presente está escrita  “Divergente” de Veronica Roth.
“Hay un espejo en mi casa. Está detrás de un panel corredizo en el pasillo del piso de arriba. Nuestra Facción me permite estar de pie delante de él en el segundo día del tercer mes, el día en que mi madre me corta el pelo.”

USO Y VENTAJAS: El presente es muy adecuado para dar una sensación de cercanía al lector, así como de inmediatez. El lector tiene (más aún) la sensación de que todo ocurre “ahora” y de que el final no está escrito. Puede ser, también, un tiempo muy ágil, pues no se presta tanto a detenerse en descripciones y reflexiones (aunque se puede, por supuesto).
I
NCONVENIENTES: A muchas personas les resulta muy difícil escribir en presente, en especial, los diálogos. Suele costar también hacer descripciones ya que, a priori, parece que no resulta “natural” que un personaje o narrador que cuenta todo segundo a segundo se detenga a describir. Y, sin embargo, se hace, por supuesto.
Aquí vemos una descripción en presente en “El amante”, de Marguerite Duras:
“Llevo un vestido de seda natural, usado, casi transparente. Con anterioridad fue un vestido de mi madre, un día dejó de ponérselo porque lo consideraba demasiado claro, me lo dio. Es un vestido sin mangas, muy escotado. Tiene ese lustre que adquiere la seda natural con el uso. Recuerdo ese vestido. Creo que me sienta bien. Le puse un cinturón de cuero en la cintura, quizás un cinturón de mis hermanos.“

ALERTA: lo que más parece costar al escribir en presente es mantener también en presente las acotaciones al diálogo. Sería algo así:
-¿Aún no ha llegado?-pregunto.
-No, aún no-dice Anita. No me mira, tiene los ojos clavados en una novela.
-Bueno-agrego, antes de irme-, avísame cuando llegue.

Tiempo narrativo pasado: narración posterior
Es el tiempo narrativo más clásico, también llamado narración posterior. La acción transcurre en pasado, como si todo hubiese sucedido hace tiempo. A veces es un personaje el que narra esta historia pasada, a veces una voz externa que no se corresponde con ningún personaje (narrador omnisciente u omnisciente del personaje), pero en cualquier caso esa voz lo narra como si fuera un hecho que ya pasó
Es el tiempo narrativo de la mayoría de las novelas clásicas… y actuales. Así comienza “Jane Eyre”, de Charlotte Brontë: 
“Aquel día fue imposible salir de paseo. Por la mañana jugamos durante una hora entre los matorrales, pero por la tarde el frío invernal trajo consigo unas nubes tan sombrías y una lluvia tan recia, que toda posibilidad de salir se disipó”
Toda la historia está contada en pasado.

VENTAJA: Al estar todos más acostumbrados a leer cuentos y novelas en pasado, suele resultar más sencillo para la mayoría de los escritores narrar en pasado. Resulta también muy natural, porque es como una amiga te contaría una historia que le ha sucedido: en pasado. Te da, además, muchas más posibilidades para hacer reflexiones o descripciones (que en presente suelen resultar más difíciles).
DESVENTAJA: Técnicamente, no es un tiempo TAN cercano ni TAN inmediato como el presente, aunque, en la práctica, cumple la misma función. Cuando el lector lee una historia en pasado, incluso aunque esté en ese tiempo verbal, tiende a vivirla como si estuviese sucediendo en ese mismo momento.
ALERTA: Si una narración en tiempo pasado cuenta un flashback o recuerdo, este debe ir en pretérito anterior y pluscuamperfecto. Es decir, algo como:
“Celia tenía miedo del agua. Recordaba aquella excursión, tiempo atrás, en la que sus padres la habían llevado al lago en el Norte. Ella había llorado mucho, y, cuando todo hubo terminado, jamás había querido regresar allí“

Recuerden que a menos que tengan mucha experiencia trabajando en la escritura  , lo normal es mantener el mismo tiempo narrativo durante toda la historia. Es decir, si decidimos contar la novela en pasado, toda la historia estaría en pasado. Y si es presente, lo mismo. Hay personas que se equivocan y van  de un tiempo narrativo a otro, tal vez porque se están forzando a escribir en un tiempo narrativo que no les resulta natural.

Y una ALERTA MÁS: incluso si estamos en pasado, al transcribir directamente lo que piensa un personaje lo haríamos -al igual que el diálogo- en presente. Así:
“Caminaba cruzando las calles sin mirar a mi alrededor, obsesionado con el ascenso. ‘Tiene que ser mío, lo voy a conseguir‘, pensé. No se lo iban a dar al bruto de Sánchez, de eso estaba seguro

viernes, 5 de mayo de 2017

TAREA PARA EL VIERNES 12

CLASES DE PALABRAS
1. Clasificar las palabras en negrita
 La decisión que faltaba era decisiva

- Solicitará una beca de estudios

- La necesidad nos hace fuertes

- El centro de la ciudad es muy pequeño

- Aquí construyen pisos muy amplio
2. Escribe el tipo de palabra que es cada uno de los términos en negrita

1. Cuando me siento cansado, nunca manejo.                        ___________
2. Fue acusado de mal manejo de fondos.                                ___________

3. Este semestre sólo tengo una falta.                                ___________
4. No me cae bien porque te falta al respeto.                                ___________




3  Clasifica las palabras en negrita e indica la palabra a la cual modifica. Considera el sentido de esas palabras en la oración

1. Aunque nosotros tenemos muy poco espacio, siempre plantamos algunas hortalizas y flores en nuestra parcela del jardín.

         Espacio        __________        Algunas        __________
Muy        __________                Siempre        __________                        
Poco        __________                Plantamos        __________        Nuestra        __________
                               Parcela        __________







4. Completar el cuadro con las palabras en negrita. Lee el ejemplo

  A LA DERIVA
HORACIO QUIROGA

El hombre pisó algo blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volver  con un juramento vio una víbora yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.
El hombre echó velozmente una  ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.

Palabra
clasificación
Función sintáctica
Variable/invariable
pisó
Verbo conjugado
núcleo
variable

































IMPORTANTE:  Los verbos sintácticamente funcionan como NÚCLEO del Predicado o de alguna construcción .
Como les dije les transcribo la lista de adverbios.
Adverbios de tiempo: ahora, ayer, anteayer, (o antes de ayer), entonces, mañana, hoy, pasado mañana, anoche, anteanoche ( o antes de anoche), ya, todavía, siempre, aún, jamás, nunca, temprano, tarde, antes, después, luego, pronto, cuando, cuándo.
Adverbios de lugar: allí, aquí, ahí, acá, allá, abajo, arriba, cerca,, delante, detrás, lejos,, debajo, encima, atrás, enfrente, alrededor, donde, dónde.
Adverbios de modo: así, bien, mal, solo, peor, despacio, mejor, deprisa, raído, como, cómo.
Adverbios de cantidad o grado: muy, mucho, bastante, poco, demasiado, más, menos, tan, tanto, cuanto, cuánto, casi, medio, apenas, así de, azaz, harto.
Adverbios de afirmación: sí, también, cierto, claro, exacto, obvio, verdaderamente.

Adverbios de duda: probablemente, quizá, acaso, tal vez, a lo mejor, puede, puede ser.
Adverbios de negación: no, nunca, tampoco, negativamente, jamás


No te olvides de que en la entrada Clases de palabras, podés consultar algunas clasificaciones que no recuerdes.